“Sentir dolor es un evento que quisiéramos eliminar de nuestra existencia, por eso borramos, escondemos y enterramos todo aquello que nos lastima”: Talleres Querétaro
Inés Carmona
Tallerista Querétaro
Me sorprende de manera grata ver cómo estas mujeres –quienes acuden a los talleres Demac-, van descubriendo verdades y circunstancias que yacían agazapadas y que de pronto quedan reveladas en las líneas de sus textos. No cabe duda que este taller sí está diseñado para toda mujer, culta o no, liberada o no, segura de sí misma o no.
Pero si bien es cierto, que este taller está diseñado para toda mujer, también es cierto que no toda mujer está lista para tomarlo.
¿Por qué sucede esto? La respuesta es muy sencilla, muy obvia: no todas las mujeres estamos dispuestas a internarnos en los laberintos de nuestra mente, de nuestros recuerdos, aventura que nos exige inevitablemente tumbar las barreras de protección que nos hemos construido alrededor, y la verdad es que a nadie, absolutamente a nadie, le gusta sufrir.
Sentir dolor es un evento que quisiéramos eliminar de nuestra existencia, por eso borramos, escondemos y enterramos todo aquello que nos lastima. Este taller trae consigo una pala invisible con la cual comenzamos a desenterrar los recuerdos que yacen bajo una gruesa capa de tierra dura y seca, labor que la mayoría de las veces nos deja con las manos ensangrentadas.
Estoy convencida de que a todas nos llega el momento de escarbar, pero es un proceso que no podemos forzar, éste llega solo. Por eso creo que las personas que se quedan, atreviéndose a tomar este curso, es porque están preparadas para ello, porque al descubrir la pala entre sus manos se dan cuenta de que les llegó la hora de clavarla para comenzar a romper la tierra y así, hincadas sobre ésta, derramando sudor, volcando el alma, se dan a la tarea de desenterrar, acoplando y remodelando los terrones para tallar en ellos su historia.
Y tú, ¿estás lista?
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El dolor es parte de nuestras
Por FlorVenado (no verificado)El dolor es parte de nuestras vidas es algo que va de la mano con nuestras vidas...sería necio pretender no sufrir.
Yo acudí a un taller acá en el df y me di cuenta que es imposible no sufrir ante un recuerdo, sin embargo para eso es la escritura...para liberar todos esos demonios que se tienen encerrados...
Por ejemplo, en este momento aun estoy frágil por que la relación mas linda que he tenido terminó. Estoy en el dilema si escribir o no esta historia de amor...sé que me va a doler pero también estoy consciente de que me hará bien.....o tal vez no
Sufrir
Por Amaranta (no verificado)Creo que hay dos tipos de sufrimiento. El conciente y el inconciente. Nadie queremos sufrir, es cierto. Sin embargo cuando somos inconcientes de todos aquellos tormentos que nos hacen sufrir, vamos por la vida sin saber por qué actuamos de tal o cual forma. No entendemos por qué nos enfermamos, no encontramos explicación a muchos de nuestros padeceres. Esta es una forma de sufrir sin darnos cuenta de ello, como si tuvieramos una venda en los ojos del corazón.
Pero cuando tomamos la pluma y la hoja, cuando comenzamos a escribir pasamos primero de una etapa descriptiva a una etapa de reflexión, después viene la aceptación e invevitablemente la acción. Este proceso de escritura nos trae un sufrimiento conciente, lo maravilloso de éste es que tiene vigencia, se vuelve perecedero y logramos sacarlo de nuestro corazón, de nuestra mente.
Abrir el baúl de la memoria y permitir que los recuerdos salgan plasmándolos en el papel, nos da luz, nos permite ordenar y dar sentido a todo ese sufrimiento inconciente y "eterno". Una vez que esto pasa, el sufrimiento ya conciente termina, ya no nos sentimos bien con él encostrado en nuestro corazón, es cuando le quitamos fuerza y le damos salida. Es cuando vaciamos poco a poco pero de manera profunda nuestro ser de dolor. Una vez que estamos vacías de eso podemos dar entrada al amor, a la alegría por vivir, a la salud emocional, a la salud mental y la física.
Por eso, qué bueno que existe la escritura autobiográfica. Todas las mujeres y todos los hombres deberíamos aprovechar esa herramienta que es totalmente gratuita para comenzar a tallarnos, a "encontrar nuestra palabra" como bien dice Amparo Espinosa, a encontrar el meollo del sufrimiento, a sanarlo, a cerrarlo para comenzar a Vivir la Vida con mayúscula.
Vamos, escribamos nuestras vidas!!
Yo creo que, en efecto, a
Por Marisela (no verificado)Yo creo que, en efecto, a ninguna persona nos gusta sentir dolor. Sin embargo, al mismo tiempo, reconocemos que éste es inevitable que exista en nuestras vidas.
Desde mi experiencia, creo que si sabemos que enfrentarlo, no necesariamente es una tarea que debemos hacer solas (aunque muchas veces, se hace a solas), esto nos ayuda a tomar esa pala, sabiendo que en todo momento, hay alguién que nos puede detener cuando la clavamos con fuerza, porque hay capas duras, que se pueden ir ablandando con el agua que derramamos al momento de verlas.
La solidaridad pienso, es una gran virtud que precisamente, logra que esas manos que se ensangrentan, se sientan reconfortadas por otras, que tal vez con alguna cicatriz, entienden muy bien lo que ha sucedido. Afortunadamente, después, todas esas manos se levantaran de gusto, abiertas hacia la luz, poseedoras de esa fuerza que las llevo a desenterrar una vida, ¡qué maravilla!
Saludos afectuosos,