Sé que ahora que no estoy los buitres estarán relamiéndose,
disputándose los pedazos de un corazón que latió para mi,
mientras tanto yo esperare sentada en mi trono de agua de mar,
la sal y las algas me oxidaran lentamente,
y ante una puesta de sol volveré a llorar una última vez,
antes de convertirme en espuma de mar y desaparecer.
Me evaporaré con el sol de la tarde que calentará mi cuerpo helado,
flotaré con las nubes y llegaré hasta el sol para calentarme,
renaceré cuando mi cuerpo riegue la tierra,
y las plantas abrirán sus hojas para recibirme,
floreceré y viviré para amar otra vez en el circulo inevitable de la vida
Hrucade
Enero 2012
¿Qué te pareció este texto? Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx
Sé que ahora que no estoy los buitres estarán relamiéndose,
disputándose los pedazos de un corazón que latió para mi,
mientras tanto yo esperare sentada en mi trono de agua de mar,
la sal y las algas me oxidaran lentamente,
y ante una puesta de sol volveré a llorar una última vez,
antes de convertirme en espuma de mar y desaparecer.
Me evaporaré con el sol de la tarde que calentará mi cuerpo helado,
flotaré con las nubes y llegaré hasta el sol para calentarme,
renaceré cuando mi cuerpo riegue la tierra,
y las plantas abrirán sus hojas para recibirme,
floreceré y viviré para amar otra vez en el circulo inevitable de la vida
Hrucade
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