Talleres Dirección General (D.F.)

Julio, 2010

Aires de Libertad

Pensé que llegó la hora de ser libre,
de soltar amarras y dejar el claustro,
ese oscuro lugar, donde tengo que pedir
permiso para todo, y perdón por todo.
 
Ahora sé que amo la humanidad,
que me conmueve el dolor
y que la angustia
desgarra algo de mi alma.
 
Clamaba de dolor por la auto represión
y ahora que camino en libertad
me doy cuenta
de que en realidad
¡Siempre he sido libre!
 
¡Era mi mente quien se negaba a navegar,
a ir por la vida libre de trabas!
¡Limpia de remordimientos y de miedos!
 
Navego ahora por las aguas misteriosas
del acaso y del quizás.
 
¿Qué voy a encontrar?
¡No lo sé y eso es la VIDA!
 
Ahí hay misterio.
Amo a mi familia pero me alejo,
pongo distancia de por medio
para amarlos aún mas
 
Ahora me sé capaz de decir malas palabras
en público, no solo en privado,
sin el miedo cobarde a que me juzguen
por no ser la buena niña de mamá.
 
Saborearlas y aun así estar en paz
en la serena paz del
"Yo soy, estoy, existo".
 
Y siguiendo el consejo de alguien sabia
¡me regalo una gran sonrisa!
Ahora sí me amo.
 
A esa criatura única en el mundo
a ese ser que siempre fui
en el fondo por ahí escondida
lejos del tumulto de la vida.
 
Salgo a la calle y camino
con la certeza del ahora
libre, feliz y viva.
 
Y seguiré adelante con mis luchas,
venciendo mis temores que regresan.
de tiempo en tiempo a mi cabeza.
 
Estaré aquí luchando,
riendo para mí y para ustedes,
y aunque a veces en la lucha
un pedazo de mi alma se desgarre,
seguiré adelante con temor y todo.
 
Cada vez con más valor,
atreviéndome a expresar
lo que hoy siento y pienso
aunque mañana cambie de opinión.
 
Porque el mundo gira y en sus giros
va cambiando las ideas de lugar,
aunque muchas sigan aferradas
a la mente de una,
negándose a soltar el lugar seguro
que encontraron.
 
 
Tina.
Tallerista de León, Guanajuato
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