Mis deseos
Deseo… Es maravilloso poder decir “deseo”; durante algún tiempo ni siquiera podía desear, estaba ocupada en sobrevivir, y desear, ni pensarlo con un frente que vislumbra oscuridad total.
Mi mayor deseo es la libertad sin represiones por reprobación o prejuicios, la libertad de ser, hacer, pensar sentir y expresar. Mi realidad ha sido tan cruda y fría, llena de defraudadores, abusivos etcétera, que no suelo conversar al respecto por el prejuicio que prevalece en nuestra sociedad, viví eso de “hijo de tigre, pintito” y no quiero que se repita en mis hijos por mí.
Sin embargo, mis ideales originales no murieron jamás, soy demasiado idealista, sensible, humanista y positiva por convicción, apasionada en todo momento y tan espontánea que confundo al resto del mundo al aplicar aquello de “si del cielo te caen limones aprende a hacer limonada”; como cuando alguien se quejaba fervorosamente de los altos índices de delincuencia y de que el mundo ya no es igual, yo le respondí: efectivamente, hace añísimos habían sólo cuatro habitantes y uno era asesino (fratricida), eso nos da como resultado el 25% de delincuencia poblacional y creo que ese índice ha descendido hasta hoy; aunque lo ideal es que descienda mucho más con nuestra aportación y responsabilidad social, sobre todo porque la seguridad es responsabilidad del estado; pero la inseguridad es responsabilidad de todos.
Mis deseos más íntimos y personales son no haberme casado tan joven (de 17 años) e ignorante porque no pude defenderme de todo el daño que en ese tiempo me ocasionaron; deseo no haber sido tan ingenua cuando tuve que ejercer como bailarina de cabaret y prostituta (por dos años) para darle de comer a mis hijos encerrándome, entre número y número, en el baño del centro nocturno reclamándole a DIOS; diciéndole entre lágrimas ardientes, “¿Verdad que no te gusta verme aquí?, a mi tampoco me gusta estar aquí, pero si tú no me ayudas a salir nadie más lo hará, yo hago mi parte; solo falta la tuya”, por lo pronto ayúdame a pasar la noche, que no se me suban las copas, que no me caiga del tubo, que no me toque un cliente maniático en el hotel, que llegue con bien a casa donde me esperan mis hijos que no tienen a nadie más que a mí mediante de ti y de lo otro, luego hablamos… Sé que me darás una oportunidad algún día… Mientras, no olvides que a pesar de todo te amo y sigo tus reglas hasta donde se puede.
Sé que fue algo que no dependía de mí, por ello realice mi “trabajo”, esperando una mejor oportunidad, más bien, una oportunidad.
Me he mantenido en la fe y mis obras son buenas hasta donde las circunstancias lo permiten, no llevo ya una vida incorrecta o amoral, pero mis deseos aún no se han cumplido, vivo enamorada del amor y trato de ser cautelosa porque así cualquier rostro puede engañarme como lo han hecho ya, dicen que soy bonita y eso no me facilita las cosas, sin mencionar mi personalidad franca, alegre y espontanea; irremediablemente llamo la atención, dicen, no me arreglo ostentosa, no me maquillo.
Tengo una bonita familia de cinco hijos y un nieto, con los problemas cotidianos y sus soluciones cotidianas, todos estudian y les inculco valores con un buen ejemplo hoy por hoy.
No se me facilitan mi vida y desarrollo personal por ocupaciones y responsabilidades familiares y/o económicas, pero creo que, si me administro un poco, si se puede.
Deseo amar a un hombre que sepa disfrutar y corresponder al sentirse amado.
Deseo dedicarle tiempo a mis pasión por la escritura, hacer el amor cada que tenga ganas, tomar café y caminar por el campo contemplando el cielo; y charlar con las aves que hacen las voces de DIOS; porque todos al final vemos la vida poéticamente al culpar de lo inexplicable, sin más, al destino.
Deseo ver un entorno fraternal, empático y solidario correteando con mis nietos.
Deseo, especialmente, estudiar filosofía y letras o relaciones humanas, ya que sólo estudié hasta secundaria por falta de recursos.
Deseo ir de misionera al África después de terminar mi responsabilidad materna, haciendo lo que esté a mi alcance allá porque ellos ni siquiera tienen alternativas gubernamentales como aquí, donde el único problema es que la delincuencia y deficiencia real radica en nuestros gobiernos.
Mi paso por la vida me ha enseñado a darle tiempo al tiempo, a ser natural pero no ingenua, solidaria pero no confiada, franca pero no tonta, humilde pero no débil, con una dignidad rebelde y férrea al luchar mientras se van alcanzando los objetivos trazados, siendo madre y no mártir.
Deseo morir con sabor a café en mis labios y recuerdos gratos en el corazón, sin importar los indeseables.
Deseo, principalmente, que mi paso por la vida no haya sido inútil y haber podido servir a alguien evitándole mis malas experiencias, para que al verme no las reproduzcan… Eliminando aquello de que “nadie escarmienta en cabeza ajena”… Deseo vivir cada día sin prejuicios ni verdugos y luego sólo morir con una sonrisa en los labios, soñando que vivo y alcanzo la oportunidad de una vida útil, productiva y ejemplar dándole buenas cuentas a DIOS y a la sociedad de los hijos, que son testimonio personal.
Amatista Angelus
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Tus deseos son un poema,
Por amparo (no verificado)Tus deseos son un poema, Amatista. Son además una declaraciónde principios. Quizá no cumplas con ellos pero después de conocer tu rcorrido de vida, estoy segura que cumplrás la mayoría. Fellicidades.... Amparo.