Talleres Xalapa

Diciembre, 2011

Para el bello grupo de serenas

Desde que las conozco ha pasado un tiempo relativamente corto, aunque la amistad con algunas se ha consolidado con el paso de los años, pero como grupo de serenas se suman apenas unos pocos meses de reuniones quincenales. Sin embargo, he desarrollado hacia ustedes un sentido muy fuerte de pertenencia, resultado de una empatía prácticamente inmediata. A pesar de que cada una es como individuo, diferente al resto, resulta la identidad básica de lo femenino. Con ustedes, en conjunto y con cada una en particular, me resulta natural exponer en voz alta mis secretos, mis errores, mis miedos y a la vez compartir los de cada una. En ese proceso, he aprendido muchísimo sobre mi misma. El intercambio colectivo sobre nuestras experiencias ha reforzado mi autoestima, me ha permitido hacer de mí misma un balance más sereno del pasado y aceptar que no siempre debo o tengo que ser fuerte, que mis debilidades son inherentes a cualquier ser humano, en especial si se nace mujer en un medio dominado por los hombres y cuyas reglas incorporamos básicamente sin ser conscientes de que nos negamos mucha a nosotras mismas, revertirlo, es un proceso largo, difícil y a veces profundamente doloroso.

Darme cuenta de que mi propia historia es básicamente la de cada mujer, en lo profundo, aunque en la superficie sea muy distinta, es resultado de compartir con todas y cada una de ustedes, lo que también me ha ayudado a empezar a entender el significado de la palabra serenidad, más allá del plano semántico, en el plano emocional, y porqué no decirlo, el del espíritu, y que el materialismo dialéctico me perdone. Por todo esto, gracias.

Ivonne Carrillo

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