Tema del mes

Enero, 2012

Citas por internet

 Fuente: Oxford Internet Institute. Proyecto de investigación titulado “Me, My Spouse and the internet (Yo, mi espos@ y el internet)”,

resultado de una encuesta levantada a parejas en 17 países.

Consulta el estudio completo en: http://blogs.oii.ox.ac.uk/couples/wp-content/uploads/2010/09/Me-MySpouse_GlobalReport_HoganLiDutton.pdf

 

“Correspondencias entre los seres, entres sus búsquedas y consecuencias. Un intervalo de no tiempo, definido por ausencias que invadieron la existencia. Espacios sin dimensión intercambiados por la vía epistolar…”

Ariela

Una serena compostura invade la existencia en el momento del goce

Premios Demac 1995-1996

Antes, hace apenas unos veinte años, la mayoría de las personas conocieron a sus parejas en una fiesta, en el trabajo, se los presentó alguna amiga, en un bar… Hace apenas veinte años…

Hoy, un nada despreciable 15% de las parejas en Europa, Estados Unidos, Brasil y Australia, están en una relación que inició por internet y la cifra tiende a crecer…

De acuerdo con un estudio realizado por el Oxford Internet Institute, en 1997 el internet empezó a ganar terreno como vía para conocer a nuevas personas.

“A partir de ese año hasta ahora, el 23% de las personas de menos de cuarenta años empezaron una relación a través de internet; alrededor del 36% de personas de 40 y más, encontraron a su actual pareja en-línea”.

Al parecer, los prejuicios en torno al internet como una vía “impersonal” de hacer amigos y novios, empieza a modificarse. Uno de los resultados más interesantes de este estudio revela que ahora, el internet es “un espacio más” para hacer relaciones, como ir a un bar, a un concierto…

“Las citas en-línea, ya sea por sitios específicos de citas o por redes sociales, se ha convertido en una parte significativa del repertorio de opciones de solteros para buscar una relación”.

Sin embargo, el estudio aclara que lo anterior no significa la anulación de esos otros espacios, sino que más bien, se complementan.

Otro hallazgo interesante de la investigación es la forma en la que los individuos “van” hacia una relación, ya no como algo accidental, sino como una búsqueda consciente, atenta, intencionada.

“…las relaciones no simplemente “ocurren”, sino que se buscan… es una actividad con su propio conjunto de contextos, convenciones, no es sólo algo que “sucede”.

Aunque nada es garantía, las redes sociales como por ejemplo Facebook –redes que por cierto son preferidas por encima de otros sitios exclusivos para concertar citas románticas- permiten a la interesada o interesado, conocer el nombre real, fotos, y en general, la forma de interactuar en el mundo de la persona que es de su agrado y entonces dirigir sus acciones a concretar una relación con él o ella.

“La gente no necesita tener éxito en la búsqueda de una relación para aprobar las citas en línea; para consentir con esta nueva forma de conocer gente, sólo hay que probarlo”.

Y el uso de internet para relacionarse no se detiene cuando se ha encontrado a la pareja, sino que, descubrió la encuesta realizada por el Instituto, “es una tecnología que sirve a muchos propósitos, entre ellos la búsqueda de intimidad: comentarios en algún blog, toda una videoconferencia, hasta el cibersexo y es posible lograr apegos emocionales”.

¿Qué te parece? Nos interesan mucho tus experiencias:

¿Has intentado encontrar pareja por internet?

¿Cuál fue tu experiencia?

¿Recomendarías su uso a otras personas?

¿Qué ventajas o desventajas observas en esta forma de conocer personas?

 

Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx

02 Mayo16:21

¿quién realmente está del otro lado?

Por María (no verificado)

Una vez fui a un evento de una empresa que se dedica a organizar citas rápidas. Me llamó mucho la atención la logística con que se organizan los eventos: por rangos de edad, por profesiones, por aficiones, pasatiempos, universidades, si estudiaste en el extranejero o no, etc, etc, osea, un súper análisis para hacer conexiones entre gente de, -supuestamente- los mismos gustos. El día que llegué al lugar, estaba nerviiosa, sentía que tooooodo mundo en la calle que me veía pasar, pensaba "mira, otra más que anda buscando pareja" y en mis pensamientos más morbosos: "mira, otra más que no ha cogido desde hace rato".... Había una mesa de recepción con un par de jovencitas muy bien uniformadas, con su banda luciendo el nombre de la empresa y dando explicaciones detalladas de la dinámica del evento.

Una vez sentada ahí, tuve la sensación de estar en un catálogo virtual, en un puesto del mercado de Sonora o en un aparador de cualquier boutique...Veía las caras de otras mujeres, unas más relajadas que otras, una que otra sentada de espalda hacia el área de las mesas que ya estaban listas para recibir a las y los interesados en el "juego de las sillas", porque realmente es como un juego de ese tipo ¡eh! tienes cinco minutos para intercambiar ideas con tu contraparte e ir marcando en una hojita el número de la persona que te latió más... (según lo que me explicaron) les digo, como cuando escoges una crema en un catálogo de cosméticos: "1 para María de la colonia Tacubaya!"....

Pedí mi bebida incluída en el paquete. Mientras me la saboreaba veia alguno que otro varón que iba llegando. Eso sí, todos muy bien vestidos, arreglados. Los veía y me decía: "María, ¿tú crees que realmente aquí vas a encontrar el amoooorr"? "¡si me viera mi abuela!" ... "¿qué de plano ya estoy para que me ponga a buscar alguien que me pele?" 

Por un lado me daba emoción y por otro, me daba tristeza. Tal vez, porque en efecto, yo soy de la generacion que conocía gente en las fiestas, trabajo, escuela, vecinos, etc, y justo de esos espacios salían los galanes y salió el ex marido. Me llegó la nostalgia recordando justamente los momentos en que llegaba a una fiesta y veía a alguien que me gustaba o cuando llegaba a la universidad y veía al chavo que me gustaba. En ese paseo andaba cuando nos avisó la coordinadora del evento que éste se cancelaba porque no habían llegado todos los hombres, para que hubiera mismo número con las mujeres.... ¡Me dió un gusto! Me salió lo esotérica y pensé "lo sé, lo sé, es una señal. Por aquí no va el camino" y salí de ahí convencida de que esta opción no era para mí.

Ahora que llevo un año sin salir con alguien (porque estuve en una relación con alguien que conocí de manera "tradicional"), veo ue influyen varias cosas: el ritmo de vida, dinámica, horarios, etc., Trabajo en una organización formada por mujeres (y no soy lesbiana, entonces ya no es opción). Aunque estoy estudiando una maestría, en el salón los varones que hay, el 50% son jóvenes casi recién salidos de la carrera y el resto, señores casados muy decentes (tampoco hay opción) y además, llego puntual a las clases y salgo disparada para llegar a dormir, que no tengo otras alternativas como ir a circular a la cafeteria, patios, etc., ...

Por otro lado, los eventos que organiza esta empresa, pues no son tan económicos (un promedio de 400 pesos por evento, cuando no 600 si es "especial"). También pienso "si no invierto, entonces cómo quiero conseguir una pareja" y otra vez el dilema: "pagar para tener compañía" ... me deprime.

Entonces, decidí hace un mes inscribirme a un sitio de esos para "conocer gente". Ha sido interesante, porque aún virtualmente, veo que sale mi parte tradicional: "prefiero que sigamos intercambiando correos o chats antes de vernos en persona", resultado: ¡no más contacto! jajajajaja. "Placer garantizado" decía su mensaje de presentación y al leer el perfil: "solo quiero sexo, si te interesa, mándame tu foto primero". ¡Ja! ¡estarás muy bueno! está bien que me gustaría conocer a alguien pero ¡tampoco estoy para que me escojan como si fuera pieza de pollo!  Pero por otro lado, me sirve para ir aprendiendo a navegar y usar esos "espacios".

En fin, estas son mis experiencias hasta ahora con estas nuevas alternativas para conocer gente. Es un reto para mí, pues estoy rompiendo con paradigmas y por tanto, lo estoy tomando como terapia. Espero que si bien no encuentro un galán por aquí, sí me sirva para poder liberarme de aquello que me esté limitando a ponerme nuevamente el letro de "en circulación otra vez y disponible".