“Espejito, espejismo”
Mi cuerpo en quien ya no puedo confiar, tiene rollitos por aquí y por allá, uno o dos colguijes más reclamándome orden alimentario y disciplina en actividad (menos pompa, menos chamorro, más circunfecta cintura y piel desértica de cuidados).
Unos hombros más erguidos, labios risueños de certeza y calma, una frente entera, relajada, hasta un poco divertida diría y al verme directa a los ojos encontré un cómplice descarado guiñando pícaramente, como tramando cualquier cosa tonta o profunda de inteligencia, una mirada con brillo de aguas tranquilas desde sus entrañas aunque el remolino asomado de las desordenadas pestañas presagiara lo peor.
Me regresó el espejo un magnifico espejismo de garbo y belleza devolviéndome la voluntad de salir de nuevo a la calle y librar todos los asuntos carnales que nos obliga el derecho de habitar en la tierra.
Pensé…
Obvio el tiempo no pasa en balde, como todo criminal furtivo deja huellas y siempre regresa al lugar del crimen, pero empecé a relajarme y fui relacionando cada cicatriz, cada línea con las emociones que las causaron hasta casi revivirlas, y concluí que fue precio bajo el que pagué por cada una de ellas; a excepción de las dos líneas profundas entre las cejas que se marcaron cada que me contenía cuando mi ex marido me decía: “mira, estoy aquí pudiendo estar con cualquier otra mucho mas joven y bonita que tú”. No me molestaba ni me sentía fea o vieja, pero me llenaba de rabia que alguien de su calaña tuviera el osado valor de tratar de degradarme con algo tan frívolo y absurdo cuando la vida entre ambos iba mucho mas allá…
Ja-ja-ja; yo tan fea y arrugada como para ser merecedora de su insistencia y ruego post divorcio que ya me aburrió…Divorcio a dios gracias.
Fuera de esos menores asuntos, soy tan linda como mi franca mirada y estoy cómoda con mi actual reflejo, tanto que me siento a beber mi café favorito en espera del tiempo para abrazarlo oportuna en romance eterno.
Sentí…
Que un mar de almas habitan la mía como cuando me pesan los pies para levantarme por las mañanas y me exige una vocecita: “Tiani ya, no seas floja debes ir a trabajar, el 20 es cumple de tu hijo y quiere pastel, pizza y helado, todo eso cuesta una lana, ¡así que a darle, querida!”.
Yo, niña obediente, asiento y me levanto como cuando pienso en voz alta…Seguido me hablo igual al espejo mientras me peino o maquillo, veo más mi mirada o mis gestos corrigiendo alguno por ocioso o pretencioso y suelo quedar manchoneada agradeciendo la existencia de las famosas y húmedas toallitas que corrigen el error…Qué fácil sería usar toallitas para cada error y después botarlas al cesto, en fin…
Siento que el espejo en ocasiones es mi amigo más honesto, sin falsos coqueteos o piropos, eso es tan raro viniendo de un masculino…Además es considerado, porque si aparecen detalles molestos me dice; no te preocupes con un poco de maquillaje y a diez kilómetros no se te notará el llanto, eso sí que da ánimos, eso es ser optimista, un amigo así debe ser grande y tener un bello marco... ¡Ah! como amo a mi espejito, espejismo.
Todos deberíamos tener un espejo como el de Alicia en el país de las maravillas y sumergirnos en él sólo por diversión, porque el mundo tiene sus lados maravillosos aunque no siempre nos toque el lado adecuado, la vida es bella pudiera decir un país de paz, pero ¿qué dirá de dios un país en guerra? por mucho que las cosas vayan mal pueden mejorar, pero de vez en cuando solo deseamos respirar una bocanada de aire fresco para continuar.
Recién entré a una página donde se abrió una convocatoria para escribir un poema sobre América con varios autores que aportaran unas cuantas líneas en la unión hispanoamericana de poetas, y no resistí agregar una pequeña discusión porque todas las líneas escritas eran de duelo y añoranzas viejas que dan cansancio y depresión, yo aporté mi acostumbrada rebeldía sutil y con causa así:
América.
Hablas con lengua oprimida, en idioma de poeta.
Demandas libertad de pasos, de sueños, de reencuentros.
¿Acaso tu pluma no inició ya la ruptura de barreras?
Mejor son los actos junto a las palabras
y los hechos nobles junto a los versos,
en un hacer juntos cada día la patria soñada
sin añoranzas de antaño brindando por el pasado,
con paso firme y brazo solidario al hermano,
sin juicios torpes, solo trazos realizables desde la fe
a la tierra y sus hombres, que a todos nos enaltece
la gran libertad resultado de la de cada americano
que a sí mismo se ha encontrado...
Tiani Garilú Murrieta B.
Si yo fuera toda América y me viera al espejo esto vería desde el pensar y sentir.