Literatura Carcelaria

Mayo, 2011

Madre en reclusión

 A mis hijos:

Madre en reclusión

 

Se rompió ese lazo y hoy

mis hijos no están conmigo.

Estoy privada de mi libertad

Y valoro lo que es estar

lejos de ustedes.

No olvido, cuando en una carta

Con pequeñas líneas, me escribiste

“te extraño” y a tus diez años

me hablabas de los golpes de la vida.

Sintiendo su reclamo

Pues ante mi ausencia han pasado de

casa en casa como pordioseros.

Y me escribiste que tenías

lágrimas en tus ojitos

por no saber cómo mamá se fue

Y cuánta impotencia… no poder

estar presente porque unas rejas me lo impiden.

Y sólo espero el día de visita para

ver como sus ojitos ansiosos buscan

a mamá. Apresurando el paso y al vernos

extienden sus bracitos

para fundirse en un cálido abrazo.

Al irse se desgarra nuestra alma

al ver que a través de esa puerta

se van nuestros pequeños tesoros.

Y al estar aquí cuánto de su vida he perdido…

Espero estar pronto,

hacerme presente

y llenarlos de todo mi amor maternal

para integrarnos como familia.

Sabiendo que nadie valora lo que tiene sino cuando lo pierde,

si tú tienes a tus hijos a tu lado,

 escúchalos, acércate a ellos.

No esperes a que algo extraordinario pase para valorarlos,

nunca es tarde, hoy es el día,

te lo dice una madre en reclusión.

 

María Margarita Hernández Zapata

CERESO de San Miguel, Puebla.

 

¿Qué opinas de este texto? Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx

05 Jul18:01

Ojalá fuera posible que esto

Por Loreta (no verificado)

Ojalá fuera posible que esto lo pudieran leer muchas madres. Me encantó, Lindas palabras.

Saludos

06 Mayo12:48

apoyo

Por Momy (no verificado)

Estimada Margarita

Muy emotivo tu poema, lamento mucho lo que estan viviendo tus hijos.

Pero tienes razón en ocasiones no valoramos lo que tenemos. Dios nos brinda cosas muy lindas.

De corazón espero que te reunas con tus hijos muy pronto.

20 Nov20:57

Gracias

Por Maria Mararita Hernandez Zapata (no verificado)

Gracias por tus emotivas palabras,


ya me encuentro con mis hijos;

 

les mando bendiciones