CERESO de San Miguel,
Puebla, Puebla.
Mamá, te amo.
Soy parte de ti y sé que
con amor me recibiste
entre tus brazos.
Tenme calma porque
la única forma de expresarme
es mi llanto.
Hoy acabé con tu paciencia
y tus golpes no sólo me hieren el cuerpo,
golpean mi corazón.
Me hacen dura y rebelde;
terca, torpe y agresiva,
bloquean mi capacidad de amor,
acrecientan mis temores y
hacen crecer en mí el odio.
No me golpees, soy débil
e indefensa ante tu fuerza.
Ese golpe me dejó quieta.
Ya no respiro, y hoy
te veo junto a esa pequeña
caja blanca; tus lágrimas
ruedan, sé que me amas,
este es el final de estar
juntas, y desde donde estoy,
sólo sé decir:
Mamá, te amo y nunca más
acabaré con tu paciencia.