México es mi país, el más hermoso. Hoy me he dado cuenta de todo el tiempo perdido. Al ver los festejos del Bicentenario por televisión, me invadió la nostalgia, las lágrimas brotaron de mis ojos como agua cristalina. Mi corazón latió tan fuerte al ver a toda esa gente, a los mexicanos en la explanada del Palacio Nacional y me di cuenta de que faltaba yo. Hubiera deseado con toda mi alma estar en los festejos, al lado de mi familia, con mis hijos y mis nietos; disfrutar de ese alarido patriota: “¡Viva México!”. Y yo aquí, encerrada, entre rejas y barrotes, sentenciada; es como vivir y no vivir, morir y no morir; sufrir en carne propia la soledad, el silencio, el desenfado de mis compañeras de estancia, tan pobres de esos valores cívicos.
Quería sentir el aire fresco de la noche, ver la iluminación, escuchar y sentir de una sola vez esos gritos de libertad; sin embargo, volví a mi realidad, aquí encerrada, sin bandera, sin nombre; solamente con un expediente y un número, tachada como delincuente. No hay cambio entre los deseos de libertad e independencia por los que lucharon nuestros mártires y los deseos de nosotras, las mujeres; pero no hay quien luche por nuestra libertad. Las historias de libertad están solamente en papeles, en libros que no se respetan, necesitamos un libertador que de verdad aplique la justicia.
Mi México Bicentenario, memorias de una Independencia y una Revolución. Cómo deseo ser libre y luchar en este 2010 por una nueva aplicación de justicia, luchar por la gente pobre e inocente que está en las cárceles; castigar con todo el peso de la ley a quien en realidad lo merece.
Mi México del Bicentenario, cómo quisiera algún día también hacer historia y quedar plasmada dentro de las hojas de un libro, al hacer algo por mi gran patria, porque la amo, porque soy patriota, porque soy mexicana aunque en este momento esté en la cárcel. Cuando salga quiero luchar por una justicia digna para mis compañeras internas.
Nadie me va a impedir que logre romper estas cadenas y estos barrotes que me separan de la libertad. Este día mi emoción es tan grande que se me quiere salir el corazón del pecho que palpita muy fuerte con cada “¡Viva!” que grita la gente.
“¡Viva mi México del Bicentenario!”
María Teresa Chávez Cabrera
Centro Femenil de Reclusion, Tepepan.
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ya eres libre
Por Anonimo (no verificado)Al instante de escribir lo que sientes en tu corazon eres libre, las escritura nos brinda la libertad, no existe ningun barrote, barda o puerta que atrapen tus pensamientos, tu imaginación
Eres libre por que naciste libre,
Ademas por ser mujer valiente nos brindas una lección, en ocasiones existen mujeres que aun teniendo un campo abierto, una puerta que abrir se encuentran más prisioneras que las propias internas de una carcel
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