Ceremonia de la entrega de los PREMIOS DEMAC 2009-2010
Para mujeres que se atreven a contar su historia® de revolución,
libertad e independencia personales
Jueves 20 de octubre de 2011
Amparo Espinosa
Buenas noches a todos y a todas. Gracias por acompañarnos en esta noche a celebrar, a homenajear a nuestras dos ganadoras y a todas nuestras menciones. Hace muchos años que tenemos estos premios, ya más de dos décadas, unos veinticinco años. Yo creo que los textos ganadores de este año son de los mejores que hemos recibido, son trabajos excepcionales. Muchas gracias y felicidades.
Ahora presentaré a las personas que estamos en esta mesa: la doctora Elvira Hernández Carballido, que nos hará una reseña de las menciones; Morelia y Josefina Gutiérrez Martínez, que son nuestras ganadoras; y Jorge Alberto Gudiño, que también nos va a presentar otros de los libros de menciones, nos han preparado un texto que seguramente será buenísimo.
Nosotros tenemos unas premisas. En demac estamos convencidas de que la escritura, sana; sana emocionalmente y, a veces, también sana físicamente. Otra de nuestras premisas es que escribir es un derecho. Los gobiernos gastan muchísimo dinero en que los ciudadanos aprendamos a escribir, y realmente usamos muy poco de la escritura, y yo creo que es una herramienta, que es sanadora, pero aparte sirve para transmitir ideas, para afirmarlas, para que sepamos lo que realmente somos y pensamos.
En demac tenemos este programa para apropiarnos de la escritura a través de contar nuestra propia historia. Esto es lo que estamos ahora manejando, porque debo decir que no empezamos así. demac cuando inició hace alrededor de 25-30 años, comenzó con otras ideas, sí de promocionar y de apoyar a las mujeres mexicanas, pero a través de microcréditos, micro financiamiento. Curiosamente, ese proyecto, que es el que yo pensé que iba a ser el más taquillero, el más exitoso, fue perdiendo importancia, misma que ganó este proyecto, el de los premios, concursos para mujeres que escriben y, más recientemente, el de talleres para mujeres que se atreven a escribir.
Fue como una necesidad sentida, aunque no fue esa la idea original, pero está resultando, a mí me parece, realmente muy exitosa. Hemos recibido alrededor de tres mil trabajos en los años que llevamos de trabajar, y publicado cerca de doscientas historias. Y ahora, con el arribo del libro virtual podremos publicar muchos, muchos, libros más.
Nuestros libros se venden muchísimo. Recientemente, nos pidieron un título que están usando como libro de texto en escuelas de tanatología. Han sabido encontrar su mercado. Al principio, muchos decían: “No va a funcionar, sólo se venden los libros de autoras consagradas”; pero parece ser que no está resultando así, realmente están encontrando mercado, se están vendiendo, hemos hecho separatas, segundas y terceras ediciones.
Tenemos otro proyecto, el de literatura carcelaria, y ese proyecto también ha resultado muy exitoso. Tenemos varios volúmenes escritos por mujeres en reclusión que suscitan la curiosidad y estimulan la reflexión: ojalá y algún día los lean…
Si quieres saber todo lo que sucedió en la pasada premiación, te invitamos a que leas nuestro boletín de invierno!
Premios Demac
Maribel Barrios
Son las 6:50 y voy transitando por Viaducto Río de la Piedad, mis tripas están hechas nudo porque pienso que no voy a llegar, el tráfico está muy pesado y mi esposo me pide que no pierda la calma que sí vamos a llegar. Dentro de mí pienso que me agrada mucho su optimismo pero como veo el tráfico de la ciudad es casi imposible pensar que llegaré antes de que empiece la Ceremonia de Premiación de los Premios DEMAC 2009-2010, Para mujeres que se atreven a contar su historia®de revolución libertad e independencia personales.
Edgar decide tomar la lateral de Viaducto a la altura de Av. Cuauhtémoc, lo cual me parece una mala elección pero no digo nada, antes de cruzar el semáforo, caigo en cuenta que actualmente la avenida es de dos sentidos y eso me devuelve la esperanza de que sí llegaré antes de la hora señalada. Una vez que nos incorporamos en la Av. Cuauhtémoc los coches transitan rápidamente como si supieran que llevo prisa y me deben dejar pasar, todos los semáforos se ponen en verde y, sin poderlo creer son 6:58 cuando me estaciono frente a Casa Lamm. Un valet parking muy amablemente me abre la puerta y estira la mano para ayudarme a bajar, rápidamente bajo a mis niñas y caminamos juntos al salón dónde se llevará a cabo tan magno evento.
A la entrada me encuentro con una fuente adornada por unos enormes arreglos florales de rosas rosas, lo que me hace pensar en la sensación que tendría Josefina Gutiérrez Martínez (autora del libro la Abuela de los baños, florista de profesión y una de las galardonadas de la noche), ¿le habrán gustado?, o estaría tan nerviosa que las flores pasaron desapercibidas.
Morelia ¿se habrá dado cuenta de las flores o estaría tan nerviosa como Josefina?, y las otras 10 mujeres ¿se habrán dado cuenta de ellas?, o es que hoy las flores me hablaron y me hicieron pensar que ellas son como amigas silenciosas que pueden traer a mi mente los más bellos pero a la vez los más tristes recuerdos de mi vida. Vivimos en un mundo tan agitado que es la primera vez que me pongo a reflexionar sobre esta doble función que tienen, me resisto a creer que no las hayan visto si son realmente hermosas. Sigo mi camino y me encuentro a la Dra. Amparo Espinosa acompañada de la Sra. María Fenollosa las notó algo nerviosas pero a la vez ansiosas porque de inicio el evento.
Entro al salón principal y me encuentro con una gran mesa (cubierta por un mantel azul marino que resalta en letras blancas la palabra DEMAC); ¿dónde estarán los presentadores de los libros, las ganadoras del primer lugar? Enmarcando la pared, un gran pendón con el logo de DEMAC y tres frases que dicen: “Para mujeres que se atreven a contar su historia”, “Para mujeres que se atreven a apropiarse de la escritura”, y “Para perderle el miedo a la escritura”, tres frases que en mi cabeza me obligan a hacer un recorrido rápido sobre lo que se celebrará esa tarde, pero sobre todo me permite ver todo el trabajo que hay detrás de esta premiación, empezando con la elaboración y difusión de la convocatoria, la recepción de trabajos, la lectura y evaluación de los mismos, el fallo del jurado, el trabajo editorial, la publicación del libro y culminando con esta gran fiesta donde festejaremos a 12 mujeres: 2 ganadoras del primer lugar y a las 10 mujeres acreedoras de mención honorífica.
Dentro del salón se respira un ambiente cálido, de admiración, de amor pero sobre todo de respeto, un ambiente donde 12 mujeres han dejado de ser o tener tal o cuál profesión, donde no existen las clases sociales, donde a través de sus autobiografías se han logrado hermanar, donde las 12 se han convertido en cómplices de la gran aventura de la escritura autobiográfica. En sus textos nos han deleitado con sus experiencias, las que con sus tintes rosas nos han hecho reír o con sus tintes negros han robado una lágrima que rueda por nuestras mejillas.
Hoy, esas protagonistas tienen cara y cuerpo, hoy ya no imaginaremos más a nuestras protagonistas porque hoy nos han permitido conocer a éstas atrevidas que decidieron dar el paso y apropiarse de la escritura, le perdieron el miedo y hoy no serán más anónimas. Todos nuestros sentidos las verán triunfando, porque hoy es su noche y la nuestra como equipo DEMAC. Ya que nos hacen sentir el valor tan grande que tiene nuestro trabajo pero sobre todo, nos dan la oportunidad de agradecer a la vida la oportunidad de vivir tantas experiencias a través de sus escritos.
Son pasadas las 7:00 de la noche y la Dra. Amparo Espinosa da inicio a la ceremonia con una breve explicación de lo que es DEMAC y de los Premios DEMAC para mujeres que se atreven a contar su historia, cede la palabra a Josefina quién con su particular forma de expresarse nos arranca en varios momentos de su presentación una carcajada, se ve radiante, en su cara se dibuja una sonrisa que no puede esconder, realmente esta noche es feliz, me atrevo a pensar que después de la muerte de su padre han sido contados los momentos en que se ha logrado sentir como hoy. Ésta noche se siente amada, aceptada, pero sobre todo admirada, termina su presentación con una frase “esta es la madre que les tocó y ni pedo” en ese momento los asistentes sonríen, el ambiente deja de ser lo poco formal que se llegó a tornar y se convierte en un ambiente fraterno, de camaradas, de igual a igual.
Le ceden la palabra a Morelia, autora de Auandarhu Anapu (Del cielo), y en ella a diferencia de Josefina, la noto triste, su cara irradia alegría pero su mirada está triste y no alcanzo a comprender porque, pero conforme avanza su presentación me queda claro, ella comenta que al día siguiente será la graduación de su hija y por tal motivo su familia no pudo acompañarla esa noche, en ese momento me doy cuenta que efectivamente está feliz pero le hubiera gustado compartir ese momento con sus seres más queridos, su esposo y sus hijos. Nos deja ver a una Morelia fuerte, a pesar de todas las adversidades que tuvo que pasar en su vida. Al relatarnos ciertos pasajes, escurre por sus ojos alguna lágrima que nos deja ver la sensibilidad que se esconde detrás de esa fortaleza de mujer.
La presentación de Testimonios de mujeres mexicanas 2011, Tomo I, estuvo a cargo de Jorge Alberto Gudiño quién nos llevó a un recorrido por cada uno de los 5 textos de este hermoso libro, comentó que cuando imparte clases en la universidad se da cuenta que en sus grupos cada vez participan más mujeres, los hombres son minoría y entonces tiene que usar el término NOSOTRAS por ser mayoría ellas; resaltó la importancia que tienen los testimonios que publica DEMAC, y la importancia de que las mujeres vayan ganando terreno en todos los ámbitos. Concluyó agradeciendo a éstas mujeres, porque gracias a ellas los hombres cada vez son más NOSOTRAS. Jorge Alberto fue el encargado de la entrega de reconocimientos de las 5 autoras de éste libro.
El libro Testimonios de mujeres mexicanas 2011, Tomo II, fue presentado por Elvira Hernández Carballido, participante y jurado en dichos premios; nos llevó por un recorrido de los 5 textos a partir de la portada del libro que es un corazón amarillo, va entretejiendo las historias que por momentos nos hacen descubrir ambientes muy felices y cálidos y otros llenos de rencor e infelicidad. Elvira comenta cómo el libro la llevó por un viaje donde el corazón se va tornando de amarillo a naranja conforme avanzaba en la lectura de las páginas, cómo fue atrapada por cada una de las historias que tenía en sus manos, la frescura de los textos y cómo llega a hermanarse con las autoras. A su cargo estuvo la entrega de reconocimientos a las 5 galardonadas de éste texto.
La ceremonia culmina con Mónica y su guitarra, a quién le toca dar música a unos versos escritos por su mamá Josefina Gutiérrez Martínez; después de tantas emociones vividas nos invitan a pasar al restaurante de la Casa Lamm, donde se llevará a cabo un brindis para seguir agasajando a nuestras ganadoras.
A mi salida del salón veo del lado derecho, una pequeña mesa con los libros ganadores de los Premios DEMAC 2009-2010 Para mujeres que se atreven a contar su historia®, el cual está cargo de uno de los empleados de la Casa Lamm quién, muy amablemente atiende a toda persona que se acerca a pedir informes de los libros; a su lado Isaac se instala a ayudar en la atención al público.
Una vez terminado el evento y con los nervios más tranquilos, me dispongo a saludar a las representantes de las sedes de Querétaro y Chihuahua así como a algunas colaboradoras de DEMAC Dirección, que no había tenido la oportunidad de saludar personalmente. El ambiente es de fiesta todas repartimos abrazos, besos, fotos, el ambiente es de alegría y felicidad por ver a las ganadoras tan contentas en esta noche.
Son más de las 10 de la noche y ha llegado la hora de partir del lugar, no sin antes permitirme llevar una rosa de aquél hermoso ramo de rosas que me recibió al llegar.
Ceremonia de Premiación del Concurso Premios DEMAC 2009-2010
20 de octubre de 2011
Centro de Cultura Casa Lamm
Por: Amaranta Medina
El día preparado con tanta cautela y esperado con tanta ansiedad por DEMAC y por las autoras ganadoras de Premio y de Mención Honorífica, llegó.
El color negro predominaba en los tejidos de la ropa de las y los asistentes a la ceremonia. De la misma manera, las sonrisas y los ojos chispeantes de alegría y de curiosidad se podían ver en todos los rostros, algunos morenos, otros blancos, unos más marcados por la vida, otros lisos y tersos en espera de esas experiencias que se van escribiendo en la piel con el paso del tiempo.
A la entrada del salón Elena Lamm se podían observar dos mantas con una secuencia fotográfica de una mujer que atraviesa por el sueño de la enamorada, pasando por el noviazgo, el matrimonio, la limpieza, la violencia, la catarsis y la transformación, hasta el parto de ideas creativas de las que se va apropiando para forjarse una identidad propia de acuerdo a sus habilidades e intereses personales, y no a los impuestos por el condicionamiento patriarcal.
En la preparación de esta ceremonia, decidimos dejarle el micrófono a las autoras ganadoras del premio, para que fueran ellas quienes brillando por su atrevimiento de escribir, participar y ganar, nos platicaran de viva voz su experiencia de escritura autobiográfica y su experiencia como ganadoras.
Una vez ocupados los asientos en el salón donde se llevó a cabo la ceremonia, y llegada la hora de la cita, la Dra. Amparo Espinosa, Directora de DEMAC, dio comienzo a la presentación con la bienvenida a las autoras y a los presentadores de los textos ganadores de Mención Honorífica.
La intervención de La abuela de los baños o también conocida como Josefina Gutiérrez fue breve, amena, divertida y llena de picardía. Todo el auditorio reía con sus comentarios espontáneos en los que no podía faltar un “chingada” bien colocado en cada frase.
Morelia Peña contagió a todas y todos con su natural espontaneidad y emotividad. Ella se apoderó del micrófono, como lo hizo con la escritura, y platicó acerca de su libro Auandarhu anapu (Del cielo). También nos compartió su pasado, su presente y su futuro. Y nos habló de sus sueños, sus miedos, sus fantasías, hasta de sus ángeles. Morelia dejó al público expectante con su historia y con su sencillez.
Después tuvimos el gusto de escuchar a Elvira Hernández quien recitando una oda al atrevimiento y al valor de cada autora por escribir su vida, leyó con intensa pasión su escrito, en el que entreteje todas las historias con los títulos y los nombres de sus protagonistas. Su voz decidida y arrojada dejó boquiabierto al auditorio que escuchó el extenso texto en el que Elvira habla de las ganadoras de Mención Honorífica. Al terminar, Elvira entregó los diplomas de algunas ganadoras de mención.
Con un “nosotras” en el que Jorge Alberto Gudiño se integró y se identificó con el género femenino, se ganó al público. Su presentación fue un fino y sentido análisis de cada una de las historias ganadoras de Mención Honorífica que se publicaron en el libro Testimonios de Mujeres Mexicanas 2011. Jorge Alberto también tuvo el privilegio de entregar diplomas a algunas de las ganadoras de mención.
La Dra. Amparo Espinosa cerró la ceremonia con unas palabras de agradecimiento y de invitación al brindis para celebrar a las doce nuevas escritoras de DEMAC. Dos ganadoras de premio y diez de mención honorífica del concurso Premios DEMAC 2009-2010.