Obras comentadas

Julio, 2011

Presentación del libro La abuela de los baños

Presentación del libro La abuela de los baños-23827

 Presentación del libro La abuela de los baños de Josefina Gutiérrez Martínez

Lic. Dora Villalobos Mendoza

Evento DEMAC realizado en Cd. Chihuahua, Chih.,
 23 de Junio 2011

NARRATIVA

Atractiva, desenfadada, franca, ágil y sobre todo con tanta libertad que impresiona, sorprende y atrapa.

Rebelde, irreverente y tiene una picardía que nos hace cómplices de sus travesuras, aventuras y dramas:

  • Son las cuatro de la madrugada. No puedo dormir. Me levanto. Voy al baño. Regreso y vuelvo a acostarme y a cerrar los ojos. Siento que alguien se sienta en la cama junto a mí. Debo estar dormida o algo parecido. Pienso en Loreto. La veo vestida de novia, igual que como la enterramos.
  • Uno de los momentos más cabrones de mi vida fue cuando, por tres años, estuve separada de mis hijos. Me veo caminar por la avenida Reforma, como muerta. Cruzaba las calles sin ver y las luces de colores de los adornos navideños me parecían inútiles. Yo lo único que deseaba era morirme de verdad entre la estampida de gente de la Ciudad de México que compraba regalos.
  • Estaba malhecha, desordenada por dentro y por fuera. Aún soy así. Toda yo parecía tener tijeras en el cuerpo porque rompía los pantalones, perdía los zapatos y los cuadernos los enrollaba como enchiladas y me los ponía en la cintura.
  • Después de la muerte de mi padre vinieron la soledad el vacío, la desprotección, el abandono y la desolación. Mi cabeza plagada de piojos y costras. Mis medias hermanas Consuelo y Avelina vendieron la casa de mi padre sin importantes dónde viviríamos Loreto y yo. Empecé a ir descalza a la escuela. Sucia y oliendo a meados porque dormía con los puercos de mi hermana Avelina
  • Intenté ser prostituta, pero para eso se necesita ser muy buena para escuchar las penas de los fulanos, aparte de saber cobrar y yo no sabía cuánto valía. Y con mi cara de amargura y esta mueca desencajada ni quién me pelara.
  • Tenía 17 años, pero me sentía vieja, cansada, sin ganas de vivir, inmerecedora de nada bueno, con dos hijos chiquitos y otra vez sin casa, con un marido que valía pa’ dos cosas: Pa nada y pa pura chingada.

 

DESNUDA SU ALMA

Confiesa travesuras:

  • En el altar de la Iglesia, con muchas niñas, todas vestidas de fiesta. Todo era bello hasta que vi a Ana, la marrana se cayó en el zoqueta, ni los perros ni los gatos la pudieron levantar. Ella era mi enemiga número uno. Empecé a idear qué hacerle. Me fijé que su velo estaba muy cerca de mi vela encendida. Quisiera decir que una ráfaga de aire acercó el velo de Ana a la flama, pero no. Fui yo la que, con toda intención, pegué la llama en su tul. Su cabeza empezó a arder. El olor a cabellos quemados opacó el aroma de las flores. Salía humo. Las mujeres empezaron a gritar. Ana volteó a verme y con mucho coraje me gritó: Tú fuiste, ¿verdad cabrona? Sí y qué, le respondí retadora.

 

SE DESCRIBE A SÍ MISMA COMO ES O COMO SE VE

  • Con el único que podía estar realmente a mis anchas era con mi padre. Seguramente porque él me aceptaba tal y como era yo en ese tiempo: desobediente, traviesa e irreverente. Años después la propia vida se encargaría de amansarme

 

COMPARTE INTIMIDADES

  • Salió el verdadero Jesús. Celoso, iracundo, frustrado, borrachales, dolido. Yo me espanté, no pude ocultarlo. De mi salió la más cobarde de todas las Josefinas. A rastras lo llevaron al cuarto donde pasaríamos nuestra primera noche, ahogado de borracho. Me dormí con su tufo en mi cara. Poco después me despertaron sus manos en mi cuerpo. Yo no quería, no así. Enojado me gritó: Con una chingada, te vas a dejar, ¿sí o no? Para dormirme. Y me dejé.
  • Por fin, a mis cuarenta y dos años, tuve mi primer orgasmo. Después de haber parido cuatro hijos y tener una nieta. Qué suceso. No lo imaginaba.

 

COMPARTE SUS TRISTEZAS

  • El esposo de Consuelo era un viejo muy feo que trabajaba como bolero en las plazas. La miseria en su casa era horrible. Yo tenía un solo vestido que lavaba todas las noches para ponérmelo limpio al día siguiente. Quería crecer para largarme de ahí.

 

CONFIESA ODIOS Y RESENTIMIENTOS

  • Avelina: La santa, la bien casada por las tres leyes y por lo tanto jueza de todas las pecadoras.
  • Tía Poncha: ¿Por qué no me casé con él (El Pato)? Para quedar bien con la tía. Para que pensara que era obediente y si no me quería, que de perdida me aceptara. Con ese deseo he vivido siempre, dejando de hacer muchas cosas haciendo otras más que no quiero. Pinche vieja envidiosa y desconfiada.
  • El Pato: Lupe Porras. Me alegré al saber que sufrían. Que eran tan infelices como yo.

 

PRECOZ

11 años: secretaria en el Sindicato de Mineros en San Antonio El Grande, Chihuahua.

14 años: Se casa con Jesús Guerra

Nómada: Delicias. Monterrey. Tijuana y La Rumorosa. Piedras Negras, Torreón, Ciudad Acuña, Coahila y Los Mochis, Sinaloa. Nogales, Navojoa, Sonora. León, Guanajuato. Aguascalientes. Xalapa, Veracruz. Ciudad de México. Ciudad Juárez. Donde ahora vive.

QUERÍA SER: Pianista. Declamadora. Cantante.

FUE: Secretaria. Florista. Cocinera. Sirvienta. Vendedora de artículos domésticos casa por casa. Intentó ser prostituta pero no pudo.

ES: Los fines de semana es la Abuela de los Baños en La Maderón, bar gay en Ciudad Juárez.

19 Abr16:11

hola yo lei el libro y me

Por Anónimo (no verificado)

hola yo lei el libro y me parecio un gran libro es de los que se antoja leer de nuevo me hizo llorar y reir lo recomiendo mucho.