Crear un espacio para escribir fue una tarea que me confrontó con la rutina de entrar y salir de los rincones y lugares amplios de la casa y casi sin percatarme, descubrí la importancia de adecuar un lugar especial para que realices lo que más te gusta o en su caso, lo que específicamente pretendas hacer olvidándote un poco de la disponibilidad constate que recae sobre ti; luego de esto, reconocer tu nombre, detenerte a pensar en él, su significado, su sonido, su presencia en tu persona, es una muestra de la dificultad que presenta el indagar sobre tu identidad misma.
La imagen que yo tengo de mí puede ser diferente cuando el paso del tiempo me ha transformado; estoy convencida de que soy ésta que describo, reconociendo cualidades y defectos de mi persona; aunque no del todo, porque cuando me confronto con mi propio rostro y mirada en el espejo descubro, más allá de lo aparente, lo verdaderamente apabullante y drástica que puedo ser y lo que puedo transmitir mediante el cúmulo de emociones y sensaciones que veo en solitario frente a mi imagen.
“Escribir”… había olvidado mi gusto por escribir…………
Estela
Marzo del 2011
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