Experiencias

Noviembre, 2010

SEGUNDO ENCUENTRO “MUJER: ESCRIBIR CAMBIA TU VIDA”

escribir cambia tu vida

 Cuautla, Mor., 28 de octubre de 2010

Al encuentro acudieron las instructoras que dan talleres de escritura autobiográfica a mujeres de los municipios del estado, así como algunas participantes de dichos talleres, dentro del Programa Mujer: escribir cambia tu vida, del Instituto de Cultura de Morelos, que inició hace cuatro años, y en el que más de mil mujeres han tomado los talleres y han cubierto 31 de los 33 municipios.

Inauguró la presidenta del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia en Morelos, Sra. Mayela Alemán de Adame (esposa del gobernador), quien reseñó cómo el año pasado vio el efecto de la escritura autobiográfica en las mujeres que han tomado los talleres, vio la mirada brillante y la energía que despedían y dijo: “quiero ser como ellas”. Con esa determinación, empezó ha escribir su historia, buscó un espacio en su casa, un atuendo y un tiempo específicos para escribir, a pesar de sus muchos compromisos; se ha dado a la tarea de decir lo que nunca había dicho, de encontrar su verdad, aunque al principio sintió miedo, le dolía la cabeza, la nariz le fluía exageradamente.

Dijo que escribe la verdad, y la verdad completa: sobre lo que ha visto desde su condición de primera dama del estado: soberbia, corrupción, insensibilidad, narcotraficantes; “nada de eso venía en el contrato, ni siquiera con letra chiquita”, pero tampoco sabía del valor, solidez y entrega de las mujeres en Morelos, “que sí cuentan”. Su autobiografía va marchando.

Señaló que las mujeres que han escrito, pueden formar una red o un ejército agente de cambio social.

Ethel Krauze, impulsora de este programa, mencionó nuevos derroteros posibles: un programa para empresarias de las letras (creadoras de objetos con frases y textos de las mismas mujeres, para comercializar); un proyecto con el lema “escribir cambia tu entorno”; talleres para crear políticas públicas, dirigidos a diputadas, funcionarias, empresarias, políticas, a fin de disminuir la competencia agresiva entre las mujeres y generar solidaridad entre ellas, como una actividad de capacitación obligatoria en las instituciones.

Después de las intervenciones del presidium, tomaron la palabra diez instructoras de taller y cuatro participantes de los distintos municipios, para intercambiar experiencias y exponer propuestas, entre las que destacan:

  • Una de ellas formó una organización que se llama Hermanas en la Sombra, con mujeres reclusas.
  • Otra acepta en sus talleres a analfabetas, ciegas, discapacitadas, etc. y las participantes las apoyan escribiendo por ellas sus historias.
  • Otra propone un programa de tutoría a analfabetas, con los ejercicios del taller, pero que ellas mismas busquen ayuda para que alguien tome dictado, por ejemplo, alguna compañera de trabajo, algún familiar, un estudiante, etc.
  • Una más opina que lo mejor sería alfabetizar a esas mujeres.
  • Una instructora propone realizar un diagnóstico sobre cómo está funcionando la metodología del taller y ver si se puede mejorar, aunque de entrada subraya que es muy bueno.
  • Alguna más señaló la necesidad de analizar qué hacer cuando asisten hombres inesperados al taller, como el esposo de una participante, indicando cómo cambia la atmósfera, se reduce el ambiente de confianza. También habló de la presencia de un travesti y cómo ella lo consideró como una más en el taller.
  • Una joven explicó cómo bajó 20 kg., de enero a la fecha, después de haber empezado a escribir su historia y un proceso de desarrollo espiritual.
  • Una chica habló de cómo la escritura la ayudó a verse a sí misma, como nunca lo había hecho antes: se dio cuenta de que era enojona, violenta, mandona y concluye: “ahora no soy así”.
  • Tomó la palabra una ex convicta, quien dio lectura cargada de emoción a varios de sus escritos.

La mayoría habla de la transformación, la superación que han experimentado con la escritura, el entusiasmo de encontrarse con sus semejantes y cómo sienten que más que dar, en realidad reciben cada vez que imparten un taller, viven una renovación profunda.

Varias de ellas mencionaron la existencia de grupos independientes de mujeres que escriben y cómo han funcionado.

Tomé la palabra brevemente, a invitación del maestro de ceremonias, para explicar lo que es DEMAC, su objetivo, actividades y resultados. Al finalizar, varias de las asistentes me solicitaron más información. Les distribuí catálogos de publicaciones, dípticos sobre DEMAC y mis datos, a fin de continuar en comunicación con ellas.

No me dejo de sorprender cada vez que verifico la gran potencia, la inmensa riqueza, capacidad y creatividad que hay en las mujeres de todos los rincones del país.

Me quedé muy grata y profundamente impresionada al constatar el poderosísimo efecto transformador de la escritura, de ver cómo se van prendiendo conciencias conforme se transita por la letra escrita, lo que me hace pensar en éste como un certero medio del cambio social, político y humano que tanto deseamos, y confío en que en algún momento, tarde o temprano, será positivamente aprovechado por la sociedad en su conjunto.

Ángeles Suárez del Solar

Investigadora Demac 

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