Literatura Carcelaria

Enero, 2012

Una ventana tras las rejas

Una ventana tras las rejas

Cuando menos fuerzas tienes, cuando más nostalgia sobra, cuando la fe está por agotarse y la esperanza se desvanece y el último respiro está por susurrarse, la mente vuela y ella evita el derrumbarte, llega en cualquier momento, cuando ni tu alma lo espera, haciéndote notar que la libertad en tiempo espera. Hoy doy gracias por mi mente llanera, quien al llegar a mí, deja salir mi alma prisionera y ahora con corazón latente espera la condena, sin darme cuenta que no hay peor condena que tener mi espíritu y mi alma prisioneros. Las penas quitan toda cual libertad pudieran, lo que nunca puede arrebatarse es el espíritu y el alma llanera.

 

Laura Rosete Infante

CERESO Puebla

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