María Antonieta Osornio Ramírez salta de la muerte a la vida a través del amor que la inunda, en un proceso que la llena de luz. Con la misma intrepidez que en los tiempos de su juventud se lanzó al vacío en un paracaídas buscando el contacto total, la intensidad sublime de lo inalcanzable, el contacto con sus más excitantes y poderosas emociones, hoy salta a la vida en busca de esas vivencias que sólo los que se atreven y se entregan como ella pueden lograr.